El clima es Mediterráneo subtropical, aunque la distribución estacional de la pluviometría lo definen como Mediterráneo seco. Lo característico de este tipo de clima es el ambiente seco, debido no solamente a los escasos totales pluviométricos, sino a la escasez del número de días de precipitación y su disminución a medida que aumenta la temperatura, lo que origina una sequía estival. Por lo que respecta a la temperatura, las medias anuales son suaves, el verano es caluroso y el invierno nada frío. Las heladas son poco frecuentes. Estas características de los climas mediterráneos las vamos a estudiar en concreto en la zona de estudio1.
El clima de La Mojonera esta caracterizado por una temperatura media de 18,338º. Las temperaturas invernales son benignas, el mes mas frío es enero con una temperatura mínima media de 8,5º, el mes mas caluroso es agosto con una temperatura máxima media de 29,4º. El riesgo de helada es mínimo debido a la influencia marítima unida al efecto de barrera realizado por la Sierra de Gádor que protege de los vientos fríos del interior de la Península, determinando temperaturas sensiblemente uniformes en los meses fríos de invierno.
La pluviometría media es de 209 litros/m2 anuales, el total anual de días de precipitación es de 23,767, cantidad baja al ser las precipitaciones escasas y torrenciales y agruparse principalmente en los meses mas fríos, con un máximo de otoño-invierno (enero, noviembre y diciembre). El mes con mas días de precipitación es diciembre (3,27 días), y el menos agosto (0,2 días). La sequía estival es acentuada, los meses mas secos son los intermedios entre abril y septiembre, ambos inclusive. Se da una gran irregularidad interanual.
Fuente: Observatorio meteorológico de La Mojonera. 1961-1990.
En una serie de treinta años de 1961-90 el mes y año en que se produce la máxima precipitación en 24 horas litros por metro cuadrado esta en marzo de 1969 que se registran 87 litros por metro cuadrado, sin embargo el mes mas lluvioso teniendo en cuenta los días mas lluviosos de este es octubre con 152 litros por metro cuadrado, al corresponderle a el los días mas lluviosos tras el de marzo de 1969. El año mas húmedo fue 1989 con 463 litros por metro cuadrado, y el mas seco corresponde a 1990 con 93,9 l/m2.
Fuente: Observatorio meteorológico de La Mojonera. 1961-1990.
Los vientos son frecuentes y a menudo de gran intensidad, alcanzando en ocasiones los 100 Kms/hora, predominando los de componente Oeste, Oeste-Suroeste, Levante y Sudeste. Se estima en unos 100 los días de viento anuales.
Es muy elevada la cantidad de horas de insolación y su intensidad. Las horas de sol superan las tres mil anuales, y los días nublados son escasos.
No existe en toda la zona ningún curso de agua superficial de régimen continuo. Los recursos hídricos proceden de la infiltración directa de la lluvia o de la escorrentía en los bordes de la Sierra o en sus ramblas. El sistema fluvial esta formado por una serie de barrancos secos que arrancan de la Sierra de Gádor, bajan torrencialmente al llano y forman las ramblas que en el caso de la de Carcauz quedan perdidas, son desviadas y canalizadas para aprovechar su cono de deyección para el cultivo. Debido a la baja pluviometría, las corrientes de agua superficiales (ramblas y barrancos) permanecen secas, perdiéndose muchos de estos antes de llegar al mar, dada la escasa pendiente del terreno. Debido a la topografía de la cabecera de las cuencas, el desagüe de las lluvias se produce en forma torrencial, amortiguándose en sus últimos tramos dada la escasa pendiente de terreno.
Las aguas subterráneas, principal fuente de abastecimiento de los núcleos de población y el riego de los cultivos, se encuentran en peligro de salinización, consecuencia de la sobreexplotación de los acuíferos y la pertinaz sequía de años pasados; aunque actualmente se tiende a la recuperación gracias a las lluvias del ultimo invierno. La falta de agua para su abastecimiento se evita gracias al trasvase de este elemento desde la presa de Benínar hasta los Llanos de Aguadulce, conducción de agua que corta la Mojonera en su parte Norte.
El agua es un elemento esencial en esta zona, gracias a la existente en el subsuelo y aflorada a la superficie por el hombre se ha podido transformar el antiguo erial en regadío.
La vegetación autóctona como podemos imaginar por las características pluviométricas descritas, es subdesertica. Aunque el tipo de cultivo que se practica es de regadío.
NOTAS
1. Los
datos climáticos que mostraremos a continuación, se
basan en el Observatorio de La Mojonera.